miércoles, 31 de julio de 2013

LÁZARO S. XXI

CAPITULO 1 No daba crédito a lo que estaba sucediendo... Con 35 tacos, una carrera de Ingeniero, y limpiando cristales en los colegios de niños ricos. Lázaro decidió no atragantarse con la mierda. Cogía los curros que salían,fueran los que fueran. Susana la perra abandonada que encontró muerta de hambre frente a su casa, movía el rabo, feliz de haberlo encontrado. Se apiadó de ella, le daba la mitad de su bocadillo. De esta forma hicieron amistad. Desde entonces, comparten piso, se hacen compañía.

CAPITULO 2. El mes de julio transcurría sin pena ni gloria.
Aunque más de lo primero...
Susana pasaba muchas horas sola en casa, aullando a los gatos que veía paseando por los patios,mientras le esperaba.
 Lázaro repasaba las partes altas de los ventanales, en el colegio de curas de Pedralbes.
Al llegar el fin de semana, volverían a encontrarse, a jugar, mirarse y tal vez...
Decidió ir a la playa, para mitigar los 31 grados.
Dicho y hecho, preparó la bolsa de baño, agarró la correa para atar a Susana, su triste mirada le contuvo, tiró la cadena a la basura  y salieron los dos corriendo por la calle, felices a pesar de todo.

lunes, 29 de julio de 2013

PALABRAS EN AGUACERO...

Quiero, no quiero,
palabras en aguacero,
se cuelan por el agujero,
del alma,
tu piel primero,
que deseo y desespero.
Quiero, requiero universos,
para contemplar tus besos,
de flor en flor  el reverso,
de tu camisa,
que te quitaré deprisa…
Quiero, no quiero,
te sueño.


lunes, 22 de julio de 2013

SANT POL DE MAR...JULIO 2013

Cabalga el sol sobre el mar,
es mi sombra...
Brillando en el azul,
el viento en calma;
amanece en tu piel.
Cabalga el sol,
y tus besos me nombran.
Rompen las olas, mansamente,
como el amor de tus brazos,

me acogen...

Y NO SE CALLA EL MAR

Y no se calla el mar,
soy yo la que se rompe.
Nadie me escucha,
a veces nadie oye.
Y no se calla el mar,
meciendo el horizonte.

ABRIL 2013

ABRIL 2013.
Como si de repente,
la luna creciente,
se acercara irreverente.
Indecente tu piel,
me seduce,
me conduce, 
me reduce a la mínima expresión.
Como si de repente,
me vieras en la fuente,
por primera vez...
Todo es posible en esta tarde de abril,
hasta el cielo añil,
sin alterarse,
sostiene el amor,
y su perfume me entretiene.